La detección y el tratamiento precoz es vital para la educación del niño autista. Asunción Puche, profesora de Psicología de la Universidad Ramón Llull, de Barcelona, y directora del Centro de Intervención Temprana, explica su experiencia en el apoyo al aprendizaje de pequeños afectados.
Asunción Puche, del Instituto de Intervención Temprana, en plena terapia con un niño autista. FOTO: Rafa M. Marín
"Cualquier niño normalmente aprende miles de cosas durante sus primeros meses de vida sin que sus padres se den cuenta. Sin embargo, el pequeño autista carece de esta capacidad; necesita aprender a aprender", explica a DM Asunción Puche Echegaray, profesora de la Facultad de Psicología Blanquerna, de la Universidad Ramón Llull, de Barcelona, y directora del Instituto de Intervención Temprana, iniciativa desarrollada para el tratamiento integral e inmediato de los niños a los que se ha diagnosticado autismo.La iniciativa del instituto parte de las investigaciones de Ivar Lovaas, del Departamento de Psicología de la Universidad de California en Los Angeles, Estados Unidos, que ha conseguido la recuperación funcional de todas las áreas en la mitad de los casos tratados en pacientes que inician la terapia intensiva con menos de 4 años.
El tratamiento precoz, continuo y el apoyo tanto a padres como a educadores son las señas de identidad de un programa que intenta ofrecer al autista las herramientas para socializar. "Por mucho que un pequeño autista esté en contacto con otros niños, si no posee los instrumentos para relacionarse no lo conseguirá. La socialización implica comunicación. El niño tiene que aprender a hablar, y antes debe aprender a imitar, a jugar, a contestar preguntas... Son miles de cosas que un pequeño aprende por sí mismo, pero que el autista no; por eso se las enseñamos por separado y luego las vamos uniendo poco a poco", comenta Puche, quien explica que el niño no decide aislarse, sino que el autismo es un trastorno orgánico que implica fallos a nivel cerebral."El tratamiento es una rehabilitación funcional, una terapia muy intensiva donde se reestructura todo el aprendizaje del niño. Consiste en establecer el punto en que el niño pueda tener éxito, y a base de mucha repetición -es como el aprendizaje de un instrumento musical- ir logrando mejoras".
SÍNTOMAS DE ALARMA
Signos que pueden alertar entre el año y medio y los tres años de edad
* El niño no se gira cuando se le llama, o parece no escuchar cuando se le habla. * No realiza el juego simbólico a partir de los 18-24 meses (p.ej. jugar con muñecos o con casitas) * El habla no aparece, o bien utiliza un habla poco convencional repitiendo literalmente lo que oye o ha oído. * No utiliza gestos sociales comunes, como decir adiós con la lmano o señalar cuando algo le atrae. * No le interesan los juguetes comunes o los usa de forma atípica (p. eje. alineándolos de forma repetitiva) * Le llaman excesivamente la atención objetos o situaciones poco habituales, como los logotipos de la TV o de los coches o las cosas metálicas. * No expresa el sí y el no ni verbalmente ni con los gestos convencionales. * Se enfada frecuentemente y puede tener rabietas fuertes a pesar de su corta edad. * Le molestan los cambios, p.ej. en los recorridos habituales, en la disposición de los objetos, etc. * Parece que se autoestimula con determinadas cosas: el agua, las luces, mirar fijamente objetos, girar sobre sí mismo... * No muestra interés en los otros niños de su edad, o no sabe iniciar juegos con ellos.
Fuente: Instituto de Intervención Temprana
Disfrute El niño debe disfrutar con el aprendizaje: "La clave de la enseñanza está en el éxito. Al principio simplificamos los ejercicios para que el niño sea capaz de hacerlos, luego le damos mucho premio, que va evolucionando según la edad del niño y su entendimiento; primero son golosinas o caricias, luego son simples elogios. El éxito en la tarea refuerza el aprendizaje".
El inicio de la terapia se realiza en el hogar, porque es donde vive y aprende. Los padres reciben herramientas para interactuar con el niño. Además tienen los terapeutas del instituto en casa: "Los progenitores no han de ser entendedores teóricos, y han de saber aplicar las técnicas".
La terapia no se queda en casa sólo, sino que se extiende al entorno escolar: "Si son pequeños buscamos que vayan a una escuela ordinaria con un terapeuta de apoyo. Intentamos enseñar a los profesores cómo deben manejar al niño. Antes de asistir a clases, el niño debe estar muy preparado, porque si fracasa, es posible que se aísle más".
El pediatra y el médico de familia tienen un papel crucial en la detección. "Si un pequeño a partir de los 18 meses no emite sonidos, parece sordo y no desarrolla juego simbólico es un niño con riesgo importante que debe ser llevado inmediatamente a un psicólogo o psiquiatra".
La Universidad de Oxford ha desarrollado una prueba para la detección temprana del autismo en niños pequeños bajo las siglas CHAT (Check-List for Autism in Toddlers). "Esta herramienta es un screening sencillo de detección que está pensada para que los pediatras pueden incorporarla fácilmente en la evaluación rutinaria que se realizan a los niños a los 18 meses".
Puede descargarse aquí el test CHAT en formato pdf. (Para poder ver este documento necesita descargarse a su ordenador Acrobat Reader. Hágalo aquí gratuitamente).