Tratamiento



No existe ningún fármaco que cure el autismo
y, de hecho, muchos pacientes no requieren de ningún
tipo de medicación. No obstante, algunos fármacos
psicotrópicos que apuntan a síntomas específicos,
como las estereotipias, compulsiones, hiperactivitad y agresiones,
parecen ser de ayuda, a pesar de que faltan ensayos clínicos
controlados del efecto de algunos de estos fármacos
en el autismo.
Se ha desatado en los últimos años una fuerte
corriente biologista que defiende dietas especiales para
los niños con autismo basándose en alergias
ante determinadas sustancias y en la presencia de elementos
tóxicos en el organismo de los niños.
Existe multitud de enfoques hacia el autismo que no han
recibido un trato académico y de investigación
y que abarcan desde planteamientos psicoanalistas- como
la terapia del abrazo- a terapias con animales o músicoterapia.
Una rama de la Psicología- el Análisis Conductual
Aplicado- es la que ha proporcionado mayor cantidad de estudios
científicos de calidad- publicados en revistas con
criterios de revisión metodológica- demostrando
la eficacia de diversos procedimientos y técnicas
conductuales en la reducción de comportamientos inapropiados,
así como en el aumento de conductas y habilidades.
El Análisis Conductual Aplicado ha acumulado a lo
largo de más de 30 años evidencia empírica
de forma inductiva para el tratamiento del autismo.
Ha sido tan sólo en la última década
que ha habido estudios publicados de programas globales
de tratamiento con resultados positivos para niños
muy jóvenes con autismo.
En la Universidad de California Los Angeles (UCLA), Lovaas
y sus colaboradores llevaron a cabo un estudio controlado
de una intervención psicosocial, basada en técnicas
y procedimientos del Análisis Conductual Aplicado,
conocido genéricamente como Terapia Conductual Intensiva
y Temprana (ICIT)
Resumen estudio LOVAAS
(1987, 1993) PDF
(50,0 Kb)
Articulo completo
1987 PDF (50,0 Kb)
Articulo completo 1993
PDF (117,0 Kb)
Diecinueve niños con autismo fueron tratados intensamente
con terapia conductual durante un promedio de 2 años
y fueron comparados con 2 grupos control. El seguimiento
a la finalización del tratamiento evidenció
que casi la mitad de los participantes (47%) en el grupo
experimental adquirió un funcionamiento intelectual
normalizado (media CI=107), con aumentos de coeficiente
intelectual de 37 puntos en promedio y escolarización
ordinaria independiente. Un 40% obtuvo puntuaciones de CI
en el intervalo de retraso leve (media CI = 70) y emplazamiento
escolar para niños con retraso del lenguaje. Tan
sólo 2 niños del grupo experimental (10%)
mantuvieron un CI en el rango del retraso severo (media
CI= 30) y fueron asignados a clases para niños autistas
o con retraso mental. En contraste, de los dos grupos control
(40 niños) sólo 1 de ellos (0,04%) obtuvo
un resultado de funcionamiento independiente y normalizado.
Un 48% de los participantes en los grupos control obtuvo
un CI en el rango de retraso leve y un 51% mantuvo un CI
de retraso severo y tuvo que asistir a escuelas para autistas.
En
resumen, el 47 % de los niños que recibieron intervención
conductual intensiva y temprana consiguieron al finalizar
el tratamiento una escolarización ordinaria y un
funcionamiento intelectual normalizado, mientas que tan
sólo 1 niño (0,04%) de los grupos control
obtuvo el mismo resultado.
El
grupo de Lovaas es quien ha proporcionado, asimismo, los
estudios de seguimiento más largo de niños
con autismo que habían recibido interevención
conductual temprana. A la edad de 13 años, ocho de
los nueve niños del estudio de Lovaas con mejores
resultados seguían manteniendo elevados coeficientes
intelectuales y estaban integrados en la enseñanza
ordinaria sin ningún tipo de asistencia. Además
puntuaban dentro de la normalidad en evaluaciones psicométricas
de personalidad, sin presentar ningún rasgo de psicopatología.
Los
estudios de Lovaas despertaron un fuerte interés
en la comunidad científica y sus resultados han sido
sometidos a importantes debates, que se centran principalmente
en aspectos metodológicos - como la imposibilidad-
por criterios éticos- de una asignación completamente
al azar de los participantes en los grupos. Las revisiones
por parte de otros autores no han podido negar los resultados
altamente impresionantes. El aspecto más controvertido
por parte de la comunidad es la calificación que
Lovaas asignó a los participantes con mejores resultados
como "recuperados" o con "funcionamiento
normalizado".
El estudio de Lovaas es reconocido por los diferentes organismos
de máxima autoridad en salud mental y educación
de estados Unidos como el más riguroso estudio controlado
que ha sido publicado hasta la fecha y que mejores resultados
ha obtenido.
Lovaas lideró un proyecto de réplica del modelo
de tratamiento UCLA con el apoyo del National Institute
of Mental Health de los Estados Unidos, para poner a prueba
la replicabilidad de los resultados. El proyecto de réplica
está permitiendo asimismo una importante ampliación
de los servicios asistenciales a niños con autismo
en otras zonas geográficas, que pueden recibir un
tratamiento de calidad y de base empírica como consecuencia
de los requerimientos de formación y supervisión
clínica que exige el protocolo del proyecto de réplica
UCLA.
Existen 23 centros, mayoritariamente norteamericanos, que
participan en el proyecto de réplica de la terapia
desarrollada por Lovaas.
En España, la Fundación Planeta Imaginario
(FPI) participa como miembro activo del proyecto UCLA/Lovaas
y cumple los criterios de formación y supervisón
requeridos por el protoclo clínico y de investigación.
Participa de las sesiones de actualización y seguimiento
clínico y científico del grupo UCLA/Lovaas.
Fecha de actualitzación: 14/09/2005